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Dejando al padre con los alevines. Parte I
Método Singapur para criar bettas de calidad.
Parece ser que las Sagradas Escrituras del Betta dictan… que en la
freza de tus bettas, extraes a la hembra después del desove, y que una
vez estén nadando libremente los alevines debes extraer al macho.
Porque, por supuesto, terminará comiéndose a todos. Por lo general
para nosotros, el axioma del super atento y amoroso padre, de repente se
convierte en un infanticidio masivo, tan pronto como los alevines son
capaces de moverse por su propia cuenta.
¿Pero qué ocurre realmente si se deja al macho con su puesta?
La primera vez que escuché hablar de un método de cría de Derrick
Kuah de Singapur. Fue por su buena fama al obtener puestas de bettas sin
remover al macho y su completa aprensión a este método. Donde afirmaba
que los alevines eran más fuertes, crecían más rápido, mejor y en
definitiva la creación de unos buenos padres en sus nuevas puestas (él
informó que había un descenso de los machos que comían sus huevos y
que no cuidaban las puestas).
Intrigados, algunos criadores, incluyendo yo mismo, decidí intentar el
método de Derrick dejando al padre con la puesta. A diferencia de mi
mayoría de puestas, que ocurren en recipientes desnudos, yo preparé la
puesta con plantas vivas y lugares para esconderse, desovó la pareja y
esperé.
Día 1: El primer día fue fácil. Los alevines colgaban del nido con la
cola hacia abajo, como siempre, y el papi estaba atento a ellos cual
soldado.
Día 2: Algunos ya comenzaban a nadar en la posición horizontal, y el
macho continuó su vigilia, reparando el nido, recuperando los alevines,
y (sí) comiendo algunos de los más débiles.
Día 3: La mayoría de los alevines nadan libremente, y si me felicité
a mi mismo; porque generalmente este día remuevo al macho, pensé que
sería un caso perdido. Yo chequé el tanque y vi que el macho todavía
iba coleccionando a su prole que se alejaba y los volvía al nido. Lo
alimenté y entonces él escupió a su prole y se comió su cena con
entusiasmo.
Día 4: Con la noticia de que el macho está sacando fuera del agua
algunas pequeñas cosas. Esperando lo peor, me tiré del pelo asomándome
al tanque. Pero he aquí que el macho todavía no se había comido a su
prole… yo empecé a alimentar a los alevines recién nacidos y el
macho tomó ventaja al tener algunos pequeños aperitivos entre las
meriendas. Con el consejo de Derrick, me fue muy bien – había que
alimentar cuatro veces al día -. En consecuencia se producen más
desechos, por lo que hay que hacer cambios rápidos y cuidadosos de agua
de aproximadamente un galón. Me dí cuenta que con la actividad el
macho se vuelve más protector y hubo agitación en el tanque por la
actividad, recogiendo alevines, reparando los daños de su nido que le
había hecho mi sifón.
Día 5: Fui a revisar la puesta de mi papi, muy seguro de su sentimiento
protector. Encontré al macho hinchado en una esquina y solo vi unos
pocos alevines. Imaginando que se los comería en ese momento y
reportando mis conclusiones a Derrick. “Victoria”, dijo paciente,
“el macho se comerá a los alevines más débiles y con
malformaciones. También”, agregó, “El macho siempre se come a los
alevines más pequeños. Mientras más largo sea el tanque usado, habrá
menos matanzas de alevines”.

Nuestro macho (reparando su nido dañado) bajo su siempre-presente
nido.
Armados con esta nueva información, hice otra puesta, esta vez con 10
galones, con muchas plantas, y el macho alimentado con comida viva
durante 2 semanas. Los resultados de la primer semana fueron similares a
la primera experiencia, y créanme m comí las uñas cuando vi al macho
hinchado en la esquina. Pero lo dejé ahí, y me di cuenta a los pocos días
que había más alevines de los que pensaba, revoloteando dentro y fuera
de las plantas, persiguiendo el alimento vivo, etc… y actualmente vi
al macho agregando más burbujas a su nido e ignorando a sus alevines,
¡incluso nadando hacia su nariz! Una o dos veces los agarraba con la
boca, pero los escupía a los pocos segundos poniéndolos de vuelta al
agua. Los alevines, no son perjudicados en lo más mínimo. He observado
en este punto que los alevines tienen el doble de tamaño de lo que
deberían ser y el macho está perfectamente de salud. Esto lo atribuyo
a la generosa dieta que recibe, pero Derrick mencionó también que
dejar a los machos en la crianza de su prole, hace que no necesiten
nunca reacondicionarse para la siguiente puesta nuevamente. El efecto de
depresión post-freza que suelen presentar los machos (cuando el macho
se enferma unos cuantos días tras ser removido de la puesta) no existe
y tus peces son más productivos.
Pero los intereses aún van más lejos, Derrick dice que hay algo a lo
que él llama “chica despreocupado” para el caso de las hembras
(porque ella pasa la pelota al tejado del macho) regresando al sitio del
nido cada pocos días para seguir desovando con los machos. Con este
tipo de hembras, que no son retiradas tras un desove, sino que
permanecen en el sitio de la puesta para seguir desovando varias veces.
¿La desventaja? Él dice que estas hembras mueren tras unos cuantos
desoves seguidos, se elimine del tanque o no. ¡Él registró 7 frezas
en 3 semanas de una misma pareja! Pero en el momento en que se llega a
la cuarta o quinta freza, los alevines son devorados y no por el padre o
la madre sino ¡por los hijos! ¡asombroso!.
Concluiré esta actualización con mi propia experiencia con esta técnica:
tal y como están ahora, los alevines tienen 2 meses de edad y
permanecen aproximadamente 50. El padre aún sigue con ellos, y
ocasionalmente se dan mordiscos entre ellos, pero hay otros
completamente pacíficos. Veo algunos que son claramente machos, pero no
se han iniciado combates en el acuario, aún no veo motivo para
separarlos. Una vez más, Derrick confirma que el macho mantiene esa paz
en el tanque al ser el pez Alpha. Cuando hay un Alpha, hay menos
necesidad de lucha por el territorio y jerarquía, los machos pueden
seguir cuidando puestas. Él también agrega, que las personas que
visitan su habitación de peces, se sorprenden de ver las frezas en sus
tanques llenos de machos y hembras casi tan grandes como su padre, y
conviviendo en armonía.
Este es un experimento fascinante, pero no lo recomiendo para
principiantes. El mantenimiento del tanque debe ser a diario, y de una
manera que perturbe lo menos posible el acuario. El primer mes, es
imperativo alimentar al macho varias veces al día con grandes y
nutritivas cantidades, y retirar los residuos antes de que se acumulen.
En general, este ha sido un método de diversión y educación, enviaré
los resultados el próximo mes.

El macho cohabitando con su pacífica prole juvenil (F. Yee)
Articulo realizado por petitediablessa,
presentado en el foro

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Sugerencias:
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